Es un potente antioxidante natural. Contiene curcumina, compuesto activo antiinflamatorio. Ayuda a atenuar la hiperpigmentación, las manchas oscuras y las cicatrices del acné, promoviendo un tono de piel más uniforme. Tiene propiedades antimicrobianas que combaten el acné, ayudando a mantener la piel limpia y a prevenir futuros brotes.
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1. Humedece tus manos con agua tibia y frótalas con el jabón de glicerina hasta crear espuma.
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2. Masajea suavemente tu cutis con movimientos circulares durante 15 a 20 segundos.
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3. Retira todos los residuos de la espuma con agua tibia.
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4. Seca suavemente con una toalla de algodón.
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5. Continua con tu rutina de skincare incluida una crema hidratante para potenciar los activos del jabón.
Descubre cada ingrediente que hace especial a este producto:
Cúrcuma en polvo, Aceite de Chía, Miel de Abeja, Glicerina sólida, Vitamina E